A qué velocidad van los satélites Starlink
· Actualizado el 31 de octubre de 2026
Parece lógico pensar que un satélite va tan deprisa como lo empujen sus motores, igual que un coche o un avión. Pues no: la velocidad de los satélites Starlink no la elige nadie. La impone la altura a la que vuelan, y a la altura de hoy son unos 27.500 kilómetros por hora.
Aquí va a qué velocidad van, cuánto tardan en dar la vuelta a la Tierra y por qué los que vuelan más bajo van más rápido que los de arriba.
Velocidad de un satélite Starlink, unos 27.500 kilómetros por hora
Unos 27.500 kilómetros por hora, o 7,6 por segundo. El 25 de octubre de 2026 descargamos los datos orbitales de los 11.113 satélites Starlink que publica CelesTrak. La altura de en medio de todos ellos era de 465,5 kilómetros, y a esa altura un satélite va a 7,6 kilómetros por segundo: 27.474 kilómetros por hora. No es una cifra que haya que creerse: sale de la vuelta que da cada uno, que viene en esos mismos datos.
Para hacerse una idea, es treinta veces lo que va un avión de pasajeros. Sobre el suelo recorre algo menos, porque el suelo está más abajo y la vuelta es más corta: unos 25.600 kilómetros por hora. Aun así, a esa velocidad iría de Madrid a Sevilla en menos de un minuto, y de Madrid a Barcelona en poco más de uno.
Desde abajo no lo parece, porque está tan lejos que cruza el cielo con calma: lo contamos en qué es una luz que cruza el cielo y desaparece.
Un Starlink va treinta veces más rápido que un avión, aunque desde el suelo parezca que pasea.
Cuánto tarda un Starlink en dar la vuelta a la Tierra, hora y media
Unos 94 minutos, así que da quince vueltas al día. En esos mismos datos, la vuelta de en medio dura 93,9 minutos. Son unos 43.000 kilómetros de recorrido en algo más de hora y media, y salen 15,3 vueltas al día.
No todos tardan lo mismo. El más rápido de los 11.113 daba la vuelta en 88 minutos y el más lento, en 96. La diferencia la pone, otra vez, la altura.
En lo que dura un día, un Starlink da quince vueltas al planeta.
Cuanto más alto vuela, más despacio va
Esta es la parte que va contra la intuición. Más arriba la gravedad tira menos, y para no caer basta con ir más despacio. Y como además el círculo es más grande, la vuelta tarda más por las dos cosas a la vez.
Así se repartían los 11.113 el 25 de octubre de 2026, por alturas:
| Altura | Satélites | Altura de en medio | Una vuelta | Velocidad |
|---|---|---|---|---|
| Por debajo de 360 km | 815 | 356 km | 91,7 min | 27.700 km/h |
| De 360 a 450 km | 394 | 428 km | 93,1 min | 27.550 km/h |
| De 450 a 500 km | 9.506 | 466 km | 93,9 min | 27.470 km/h |
| De 500 a 560 km | 209 | 531 km | 95,3 min | 27.340 km/h |
| Por encima de 560 km | 189 | 572 km | 96,1 min | 27.260 km/h |
Son las medianas de cada grupo, calculadas con los datos de ese día. Entre el grupo más bajo y el más alto hay unos 440 kilómetros por hora de diferencia y más de cuatro minutos por vuelta.
Por eso también ha cambiado la cifra que se suele leer. Cuando casi toda la constelación estaba a 550 kilómetros, la vuelta duraba unos 95 minutos y medio. SpaceX la ha ido bajando durante 2026, y hoy la mayoría la da en menos de 94.
El satélite que más corre es el que vuela más bajo, no el que está más lejos.
Por qué no se caen los satélites, y por qué no pueden frenar
No se caen porque van justo a la velocidad que pide su altura, y por eso mismo no pueden frenar sin bajar. Si la velocidad la pone la altura, también funciona al revés: un satélite que pierde velocidad baja. Por eso no puede pararse ni ir más despacio a voluntad.
Y por eso acaban como acaban. A la altura de la constelación todavía queda un poco de aire, que los va frenando muy poco a poco. Si nadie lo corrige, cada vuelta un poco más bajo, hasta que entran en la atmósfera y se queman. Lo contamos en cuánto dura un satélite Starlink.
Para subir pasa lo contrario de lo que parece. El satélite enciende el motor hacia delante, gana altura y, una vez arriba, va más despacio que antes. Un tren recién soltado, a unos 344 kilómetros, pierde unos 250 kilómetros por hora cuando llega a su altura de trabajo.
Frenar es bajar y subir es acabar yendo más lento: en órbita, la velocidad y la altura van juntas.
Cada vuelta, la Tierra se le ha movido debajo
Mientras el satélite da una vuelta, la Tierra también gira. En hora y media gira casi la quinceava parte de su vuelta, y el satélite ya no pasa por encima del mismo sitio.
Hecha la cuenta a la latitud de Madrid, en esos 94 minutos el suelo se ha desplazado unos 2.000 kilómetros hacia el este. La vuelta siguiente pasa otros tantos kilómetros más al oeste que la anterior.
Por eso los pasos de un mismo satélite llegan en tandas. Calculamos un día entero, el 25 de octubre de 2026, para 60 satélites de la constelación vistos desde Madrid: cada uno pasó por encima de 10 grados unas cinco veces, entre dos y siete según el satélite. Casi siempre en vueltas seguidas, separadas por esa hora y media, y después pasaban horas sin volver.
Y de esas cinco, solo se ven las que caen en el rato del anochecer o del amanecer en que al satélite todavía le da el Sol, que lo contamos en a qué hora se ven los satélites.
Un satélite repite su vuelta cada hora y media, pero tú ya no estás donde estabas.
Comparado con otros, un Starlink va de los rápidos
| Altura | Velocidad | Una vuelta | |
|---|---|---|---|
| Avión de pasajeros | 10 km | unos 900 km/h | — |
| Satélite Starlink | 465 km | unos 27.500 km/h | 94 min |
| Estación Espacial Internacional | unos 400 km | unos 27.600 km/h | unos 90 min |
| Satélite geoestacionario | 35.786 km | unos 11.000 km/h | un día |
La Estación Espacial va a cinco millas por segundo y da 16 vueltas al día, según la NASA, que redondea: hecha la misma cuenta que con los Starlink, a 400 kilómetros saldrían 27.600 kilómetros por hora, un pelo más que un Starlink porque va algo más baja.
El geoestacionario está en el otro extremo. Vuela a 35.786 kilómetros y va a unos 3 kilómetros por segundo, según la Agencia Espacial Europea, y tarda justo lo que tarda la Tierra en girar. Por eso parece quieto en el cielo, y por eso las antenas de televisión apuntan siempre al mismo sitio.
A más altura, más despacio: el geoestacionario va a menos de la mitad que un Starlink y tarda quince veces más en dar la vuelta.
En cuatro líneas
- Un Starlink va a unos 27.500 kilómetros por hora, 7,6 por segundo, a la altura de hoy.
- Da la vuelta a la Tierra en unos 94 minutos, quince veces al día.
- Cuanto más bajo vuela, más deprisa va, y no puede frenar sin bajar.
- Cada vuelta, la Tierra gira debajo, y por eso sus pasos llegan en tandas: unos cinco al día sobre Madrid, y casi siempre seguidos.
Y si quieres ver pasar uno a esa velocidad, en la lista de ciudades está la hora del próximo paso.