Tamaño real de un satélite Starlink y cuánto pesa
· Actualizado el 31 de octubre de 2026
Si un satélite se ve a simple vista desde cientos de kilómetros, parece lógico pensar que lo que se ve es el satélite. Pues no: un Starlink de los que vuelan hoy mide unos treinta metros de punta a punta, y desde el suelo ese tamaño no se ve. Lo que llega a tus ojos es un punto de luz, el Sol reflejado en algo demasiado pequeño para tener forma.
Aquí va el tamaño real de un satélite Starlink, cuánto pesa cada generación y por qué, aun así, desde abajo todos se ven iguales.
Cuánto mide un satélite Starlink, lo que un avión de punta a punta
Unos treinta metros con los paneles abiertos. La mayoría de los satélites que se lanzan desde 2023 son de la versión que SpaceX llama V2 Mini. Según Spaceflight Now, que lo sacó de los papeles presentados ante el regulador estadounidense, el cuerpo mide algo más de 4 metros y despliega dos alas de paneles solares que llegan a unos 30 metros de punta a punta. Más o menos lo que mide de ala a ala un avión de pasajeros mediano.
La superficie es lo que más ha crecido: unos 116 metros cuadrados en total, según esa misma fuente, más de cuatro veces la de la versión anterior. The Register da una cifra parecida para los paneles, 52,5 metros cuadrados cada uno. Los primeros Starlink, con un solo panel, medían unos 11 metros de extremo a extremo.
SpaceX no publica una ficha técnica con medidas exactas, así que todas estas cifras salen de documentos regulatorios y de lo que la empresa ha ido contando. Sirven para hacerse una idea, no para construir una maqueta.
Un satélite Starlink no es una caja pequeña: con los paneles abiertos, ocupa casi lo que un avión.
Cuánto pesa un satélite Starlink, de unos 230 kilos a unas dos toneladas
Depende de la generación: uno de los de hoy, entre algo menos de 600 y 800 kilos, y uno de los nuevos, unas dos toneladas. Cada generación ha pesado más que la anterior, y la última ha cambiado de cohete porque ya no cabe en el de siempre:
| Generación | Desde | Peso aproximado | De dónde sale |
|---|---|---|---|
| Los primeros 60 | 2019 | 227 kg | Gizmodo y The Next Web |
| V1.0 y V1.5 | 2019-2023 | 260 y 310 kg | Futurezone |
| V2 Mini | 2023 | unos 800 kg los primeros; por debajo de 600 los posteriores | Spaceflight Now, Gunter’s Space Page y APH Networks |
| V3 | 2026 | hasta unos 2.000 kg, estimado | APH Networks |
El V2 Mini no tiene un único peso porque SpaceX lo ha ido aligerando: los primeros rondaban los 800 kilos y las versiones posteriores bajan de 600. Del V3 todavía no hay cifra oficial; las dos toneladas son la estimación que circula desde que SpaceX lo presentó en 2025.
Los V3 ya no van en el Falcon 9, sino en Starship, el cohete gigante de SpaceX. Los primeros 26 que funcionan de verdad se soltaron en órbita el 28 de septiembre de 2026, en el decimocuarto vuelo de prueba, según Space.com y la Wikipedia.
Un Starlink de los nuevos pesa casi diez veces lo que uno de los primeros.
Desde el suelo, treinta metros no tienen forma
Para que el ojo distinga la forma de algo, ese algo tiene que ocupar un mínimo de cielo. Ese mínimo, en una vista normal, es un minuto de arco, según el diccionario médico de la Clínica Universidad de Navarra: la sesentava parte de un grado. Para hacerse una idea, la Luna llena mide medio grado, treinta veces ese mínimo.
Hemos hecho la cuenta para un satélite de 30 metros a 465 kilómetros de altura, que es la altura de en medio de la constelación medida el 17 de octubre de 2026. Es pura geometría: la distancia crece cuanto más bajo está en el cielo, porque lo miras de lado y no desde debajo.
| Altura en el cielo | Distancia hasta él | Veces más pequeño de lo que el ojo distingue |
|---|---|---|
| Justo encima | 465 km | 4,5 |
| A media altura (45°) | 637 km | 6 |
| Bajo (30°) | 850 km | 8 |
| Casi en el horizonte (10°) | 1.608 km | 16 |
Ni en el mejor de los casos, pasando justo por encima, se le adivina la forma. Para eso tendría que estar a unos 100 kilómetros, y a esa altura no aguanta en órbita ni un día. Ver un Starlink justo encima es como mirar una moneda de un euro a 360 metros: está ahí, pero no tiene tamaño.
Un avión, en cambio, vuela a unos 10 kilómetros. Con un ala de tamaño parecido, ocupa unas diez veces el mínimo del ojo, y por eso sí le ves la silueta.
Lo que ves de un Starlink no es el satélite: es un punto, y ningún ojo puede ver más.
Lo que cuenta es la luz que refleja, no lo que mide
Que no tenga forma no quiere decir que no se vea. Las estrellas ocupan muchísimo menos cielo que un satélite y se ven perfectamente: para el ojo, un punto se ve o no se ve según la luz que manda, no según su tamaño.
Y la luz que manda un satélite depende de cuánta superficie le da el Sol, de cómo esté girada hacia ti y de lo lejos que esté. Por eso el tamaño sí importa, pero de otra forma: con el resto igual, un satélite con más paneles refleja más luz y brilla más, aunque desde abajo siga siendo un punto del mismo tamaño.
Por eso también un tren recién lanzado se ve tan bien. Los satélites van todavía bajos, a unos 344 kilómetros, y planos, con toda la superficie mirando al Sol; lo contamos en qué es un tren de Starlink. Uno ya desplegado, a su altura de trabajo, desde una ciudad apenas se distingue.
El tamaño de un Starlink no se ve, pero se nota: es lo que decide cuánto brilla.
La Estación Espacial es la única que roza el límite
La Estación Espacial Internacional mide 109 metros de extremo a extremo, según la NASA: casi cuatro veces lo que un Starlink. Y vuela algo más baja, a unos 400 kilómetros.
Hecha la misma cuenta, pasando justo por encima ocupa 56 segundos de arco, casi exactamente el minuto que distingue el ojo. Está en el borde: a simple vista sigue siendo un punto, eso sí, mucho más brillante que cualquier Starlink.
Ni el objeto más grande que hemos puesto en órbita llega a tener forma a simple vista.
En cuatro líneas
- Un Starlink de hoy mide unos 30 metros con los paneles abiertos, casi lo que un avión de ala a ala.
- Pesa entre algo menos de 600 y 800 kilos si es un V2 Mini, y unas dos toneladas si es de los nuevos V3, que empezaron a funcionar en septiembre de 2026.
- Desde el suelo no se le ve la forma: incluso justo encima es cuatro veces y media más pequeño de lo que distingue el ojo.
- Lo que ves es un punto de Sol reflejado, y el tamaño solo decide cuánto brilla.
Y si quieres ver uno de esos puntos a propósito, en la lista de ciudades está la hora del próximo paso.