Mejor telescopio para principiantes y qué se ve con él
«Para empezar, cómprate uno barato, y si te engancha ya cambiarás». Es el consejo de siempre y tiene trampa. Si la primera noche la imagen baila, no encuentras Saturno y solo ves un puntito, lo que aprendes es que la astronomía no era para ti. Un telescopio para principiantes tiene que enseñarte algo la primera noche, y eso no lo deciden los aumentos de la caja.
Qué se puede ver con un telescopio de 70 mm, y con uno de 130
Con un telescopio de 70 milímetros se ven los cráteres de la Luna, los anillos de Saturno, las rayas de Júpiter y sus cuatro lunas grandes. Con uno de 130 se ve lo mismo más brillante y con más detalle, y las nebulosas y los cúmulos dejan de ser apenas una mancha.

Mirando por un telescopio de espejo al anochecer, con el primer astro ya encendido en lo alto. Foto: Ilan Shimony, CC BY-SA 3.0, recortada.
El número que lo decide es el primero del nombre, el diámetro, como contamos en la entrada de los planetas. Esto es lo que da cada uno, con cuentas nuestras. La luz se compara con una pupila abierta de 7 milímetros, el techo de aumentos es el doble del diámetro, como pone la calculadora de Sky & Telescope, y el detalle sale de la regla de Dawes con la Luna a su distancia media:
| Diámetro | Luz frente a tu ojo | Techo de aumentos | Lo más pequeño que separa en la Luna |
|---|---|---|---|
| 70 mm | unas 100 veces | 140 | unos 3 km |
| 114 mm | unas 265 veces | 228 | unos 2 km |
| 130 mm | unas 345 veces | 260 | algo menos de 2 km |
El detalle de la última columna es el de una noche perfecta, sin temblor en el aire. Casi todas las noches se queda en bastante menos.
Y conviene ajustar la expectativa. La galaxia de Andrómeda no es la espiral de colores de las fotos, sino una mancha gris y alargada, y la tienda alemana Sterngucker avisa de lo mismo en su guía: ni un buen telescopio de iniciación da las imágenes de las revistas. Lo que no te quita nadie es ver los anillos de Saturno con tus ojos.
Con 70 milímetros ya se ve lo que deja a la gente con la boca abierta; con 130, se ve mejor y hay mucho más que mirar.
Si lo estrenas en Reyes, empiezas con Saturno y Orión
La noche de Reyes de 2027 no hay Luna ni Júpiter a una hora razonable, pero hay de sobra. Hemos calculado con las efemérides del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA a qué altura está cada cosa a las nueve de la noche, hora local, sabiendo que 90° es justo encima de tu cabeza. La última columna es para la Luna, que el 6 de enero no está, y mira a qué altura queda el 15:
| Ciudad | Saturno | Nebulosa de Orión | Pléyades | Luna el 15 de enero |
|---|---|---|---|---|
| Madrid | 40° | 30° | 70° | 52° |
| Ciudad de México | 44° | 50° | 83° | 55° |
| Bogotá | 36° | 66° | 70° | 42° |
| Buenos Aires | 39° | 46° | 31° | 30° |
En Buenos Aires, a esa hora de pleno verano, todavía queda algo de claridad, así que conviene esperar un rato más.
El orden para la primera noche es este. Primero Saturno, con los anillos aún poco abiertos pero inconfundibles. Después las Pléyades, que con pocos aumentos llenan el ocular de estrellas, y la nebulosa de Orión, una mancha tenue con unas estrellitas dentro. Y en Madrid, del 13 al 18 de enero, la Luna creciente, con la sombra marcando cada cráter. Es la más agradecida de todas, y por eso conviene apuntarse esas noches.
Júpiter llega después. A las nueve de la noche de Reyes sigue bajo el horizonte en Madrid y en Ciudad de México, y empieza a verse bien a primera hora a partir de febrero.
La primera noche no hay que buscar nada difícil: Saturno, Orión y las Pléyades ya están arriba.
Cuánto cuesta un telescopio bueno para empezar
Un telescopio bueno para empezar cuesta entre 150 y 300 euros. Por debajo hay muchos que se anuncian para principiantes, y casi todos son el mismo aparato: un tubo de 50 o 70 milímetros y 300 o 400 de focal, sobre un trípode ligero, y con un número de aumentos grande en el título.
Ese tubo tiene su sitio. Para un niño pesa poco y se monta solo, y para la Luna va bien. Pero con el ocular de 10 milímetros da 30 o 40 aumentos, Saturno se queda en una bolita, y en esa gama lo que más falla es lo que sujeta el tubo. Con aumentos, cualquier temblor se multiplica.
Por encima de esa franja se paga por otras cosas. Un Dobson de 200 milímetros da mucha más luz a cambio de mucho más peso, un GoTo apunta solo, y un telescopio inteligente es una cámara que no se mira por ningún ocular. Ninguno de los tres hace falta para empezar.
En un primer telescopio, el dinero rinde más en diámetro y en una base firme que en un motor.
Telescopio reflector o refractor para principiantes
Para principiantes, reflector si quieres la mayor cantidad de luz por tu dinero, y refractor si no quieres ajustar nada nunca.
- El refractor lleva una lente delante. Se saca y se usa, y no pide más cuidados. En la parte baja de ese precio se queda en unos 70 milímetros.
- El reflector lleva un espejo al fondo del tubo. Por un precio parecido, da bastante más diámetro. A cambio, de vez en cuando hay que ajustar los espejos y conviene sacarlo un rato antes para que se iguale con el aire de fuera.
Lo que asusta de un reflector es ajustar los espejos, y es verdad que cuesta al principio. Telescope Advisor lo da como lo más difícil para quien empieza, pero calcula que toca revisarlos cada cuatro a ocho salidas, no cada noche. Además, los Dobson de mesa como el de abajo se mueven empujando el tubo con la mano, sin mandos ni contrapesos, y eso se entiende al minuto.
Si dudas entre los dos, gana el espejo: la luz no se puede añadir después.
Cómo usar un telescopio para principiantes, empezando de día
Un telescopio se aprende a usar de día: se monta en casa con calma y, sobre todo, se ajusta el buscador, la mirilla que llevan encima y que dice adónde apunta el tubo.
- Con luz, apunta a algo lejano, una antena o una torre a más de un kilómetro, con el ocular de menos aumentos. Céntralo y mueve los tornillos del buscador hasta que marque lo mismo. Si te saltas esto, de noche no encuentras nada. Nunca hacia el Sol ni cerca de él, que por un telescopio sin filtro delante del tubo se pierde la vista en un instante.
- De noche, sal un rato antes. Los ojos tardan unos veinte minutos en acostumbrarse, y una linterna roja evita tener que empezar otra vez.
- Empieza siempre por el ocular de mayor número, el de menos aumentos. Con el de 25 milímetros, el Dobson de abajo se queda en 26 aumentos y casi dos grados de cielo, y las Pléyades caben enteras. Encuentra el objeto así, y solo entonces cambia al de 9.
- Empuja el tubo cada poco. Con 26 aumentos, Júpiter tarda unos ocho minutos en salir del ocular; con 72, unos tres, cuenta nuestra suponiendo un ocular corriente.
- Y no te asustes si se ve al revés, que es normal. En el cielo no importa.
Si aun así solo ves oscuridad o un borrón, casi siempre es un problema de enfoque o de demasiados aumentos, y lo contamos en por qué no veo nada con mi telescopio.
Una tarde ajustando el buscador ahorra la peor primera noche.
Cuatro telescopios para empezar, y el Dobson de 130 mm es el que elegiríamos
Estos son los que elegiríamos para un adulto que empieza, de entre los que se venden en Amazon España, de menos a más. No los hemos probado: están elegidos por sus datos, de la ficha del fabricante o de tiendas especializadas, y por lo que se va a ver con ellos.
El Dobson de mesa es el que da más por su precio, y su pega es que hay que tener dónde apoyarlo. Sus medidas las da, entre otras, la tienda Telescoop. En Amazon viene con filtro lunar, y sin filtro solar, así que con este telescopio el Sol ni se mira.
Si lees desde América, ese Bresser no se vende en amazon.com, y el que conviene mirar es el Heritage 130P, con el mismo espejo y la misma base. Es el favorito para empezar de Sterngucker y de Telescope Advisor, y tampoco trae filtro solar. Desde España sale bastante más caro, porque lo sirve Amazon desde Estados Unidos, y por eso aquí nos quedamos con el Bresser.
El de 114 milímetros es otra apuesta: no compras tanta óptica como guía. Las reseñas no se ponen de acuerdo. Space.com lo ve bien para la Luna y los planetas, aunque le encuentra los rodamientos duros, y Telescopic Watch es mucho más dura con la óptica y la montura. Elígelo si lo que te frena es no saber adónde apuntar.
Si tienes dónde apoyarlo, el Dobson de 130; si no sabes por dónde empezar a buscar, el que te guía con el móvil.
En resumen
- El más barato suele salir caro: casi todos los de menos de 100 euros son el mismo tubo corto de 50 o 70 milímetros sobre un trípode ligero, que tiembla y da pocos aumentos con los oculares que trae.
- Un telescopio bueno para empezar cuesta entre 150 y 300 euros, y lo que hay que mirar es el primer número del nombre, el diámetro, y que la base no se mueva.
- Con espejo recoges más luz por el mismo dinero; con lente no tienes que ajustar nada nunca.
- Si lo estrenas en Reyes, empieza por Saturno, las Pléyades y la nebulosa de Orión. La Luna llega una semana después.
- Ajusta el buscador de día, apuntando a algo lejano y nunca hacia el Sol. Es lo que más evita frustrarse la primera noche.
Y si quieres ver algo esta misma noche sin comprar nada, mira cuándo pasa la Estación Espacial por tu ciudad.
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