Tren Estelar

Satélite o estrella: cómo saber qué estás viendo

· Actualizado el 31 de octubre de 2026

La prueba parece infalible: si se mueve, es un satélite; si está quieta, es una estrella. Falla por los dos lados. Hay estrellas que se ven moverse sin moverse, y hay puntos que no se mueven, brillan más que cualquier estrella y tampoco lo son.

Aquí va cómo saber si lo que estás viendo es un satélite, una estrella o un planeta, con tres cosas que se miran sin aparatos: cuánto se mueve contra algo fijo, si titila y cuánto brilla.

Las estrellas también se mueven, pero doscientas veces más despacio

Todo el cielo gira, porque gira la Tierra. Una vuelta entera cada 23 horas y 56 minutos, que sale a un grado cada cuatro minutos. Para hacerse una idea, la Luna llena mide medio grado: una estrella tarda dos minutos en desplazarse lo que mide la Luna.

Un satélite Starlink que te pasa por encima recorre unos 0,9 grados por segundo, como contamos en una luz en el cielo que se mueve y desaparece. Hechas las cuentas, va unas 215 veces más deprisa que las estrellas. Lo que mide la Luna lo cruza en algo más de medio segundo.

La prueba que lo resuelve es ponerlo al lado de algo que no se mueva: el borde de un tejado, una antena, una farola. En un minuto, una estrella apenas se ha desplazado media Luna respecto al tejado. Un satélite, en ese mismo minuto, ha cruzado decenas de grados de cielo.

Si en un minuto se ha alejado claramente del tejado, no es una estrella.

Estrella que se mueve en el cielo, puede ser tu ojo

Si una estrella parece moverse cuando la miras fija, lo más probable es que sea tu ojo. Hay una ilusión con nombre propio: el efecto autocinético. Un punto de luz pequeño, sobre un fondo oscuro y sin nada alrededor que sirva de referencia, parece ponerse a vagar si lo miras fijamente. No se mueve la estrella: se mueve tu ojo, en pequeñas correcciones que el cerebro no registra, y te parece que es la luz la que va de un lado a otro.

No es una curiosidad de laboratorio. Alexander von Humboldt la anotó en 1799 mirando estrellas a simple vista, y creyó que el movimiento era real: lo llamó «estrellas que se balancean», según recoge la Wikipedia. Y es un problema serio para los pilotos de noche. Un estudio con pilotos de caza publicado en el Indian Journal of Aerospace Medicine en 2020 recuerda que suele aparecer tras seis a doce segundos de mirada fija; en sus pruebas tardó de media unos veinte, y casi todos la notaron antes de medio minuto.

Se distingue de un satélite en dos cosas. La ilusión va y viene sin rumbo, a tirones; un satélite avanza en línea recta y siempre hacia el mismo lado. Y la ilusión se deshace sola en cuanto apartas la vista unos segundos o vuelves a compararla con el tejado.

Una luz que se mueve a tirones y sin rumbo cuando la miras fija es una estrella quieta; una que avanza recta aunque apartes la vista, un satélite.

Por qué las estrellas titilan y los planetas no

Porque una estrella llega como un punto y un planeta, como un disco diminuto. Que una estrella titile no es cosa de la estrella, es cosa del aire. Su luz llega como un hilo finísimo, y la turbulencia de la atmósfera lo desvía a un lado y a otro: la estrella parpadea y hasta cambia de color. Lo explica Meteored entre las pistas para distinguir estrellas de planetas, y EarthSky lo cuenta igual.

Los planetas, en cambio, apenas titilan. No llegan como un punto sino como un disco diminuto, y el temblor de cada trocito del disco se compensa con el de los demás. Las diferencias de tamaño son enormes. Calculado con las efemérides del JPL para mediados de noviembre de 2026, Júpiter ocupa en el cielo unos 37 segundos de arco y Venus, unos 50. La estrella que más grande se ve desde la Tierra necesitó un telescopio de casi cuatro metros del Observatorio Europeo Austral para enseñar un disco.

Un satélite cae en medio: un Starlink de treinta metros de punta a punta, a 465 kilómetros, ocupa unos 13 segundos de arco, demasiado poco para que el ojo le vea forma (lo contamos en el tamaño real de un satélite Starlink). Lo que delata a un satélite no es el titileo, sino que avanza.

Una advertencia: cerca del horizonte la luz atraviesa mucho más aire, y ahí titila todo, planetas incluidos.

Si titila mucho y está alta en el cielo, es una estrella; si brilla fija y no avanza, mira a ver si es un planeta.

La «estrella» más brillante del cielo al anochecer casi nunca es una estrella

Casi siempre es un planeta, Venus o Júpiter. Es la confusión más frecuente, y va al revés de lo que parece: no es un satélite tomado por estrella, sino un planeta tomado por satélite, o por algo peor. Venus y Júpiter brillan más que cualquier estrella del cielo nocturno, y salen justo a la hora en que la gente mira hacia arriba.

Para medirlo se usa la escala del brillo de los astrónomos, en la que cuanto más bajo es el número, más brilla. Los valores por debajo de cero son ya lo más brillante de la noche. Como referencia, un tren de Starlink recién lanzado anda por 2,3.

Esto es lo que habrá en el cielo de Madrid en el momento en que mejor se ven los satélites, con el Sol nueve grados bajo el horizonte, el día 15 de cada mes y por encima de 5 grados de altura. Lo hemos calculado con las efemérides del JPL de la NASA, que son las mismas con las que se calculan los pasos:

Mes Al anochecer, en Madrid Brillo
Noviembre 2026 Saturno, al sureste 0,5
Diciembre 2026 Saturno, al sureste 0,7
Enero 2027 Saturno, al sur 0,8
Febrero 2027 Júpiter, bajo al este; Saturno al suroeste -2,6 / 0,8
Marzo 2027 Júpiter y Marte, al este; Saturno bajo al oeste -2,4 / -0,8 / 0,8
Abril 2027 Júpiter, muy alto al sur; Marte al sureste -2,2 / 0,0
Mayo 2027 Júpiter y Marte, al suroeste -2,0 / 0,5
Junio 2027 Júpiter, al oeste; Marte al suroeste -1,9 / 0,9
Julio 2027 Júpiter, bajo al oeste; Marte al oeste -1,8 / 1,2
Agosto 2027 Marte, al suroeste 1,3
Septiembre 2027 Marte, bajo al suroeste 1,4
Octubre 2027 Marte, bajo al suroeste; Saturno asomando al este 1,4 / 0,1

Venus no sale en la tabla porque durante todo ese tiempo es lucero del alba: en noviembre de 2026 está al sureste antes de amanecer, a -4,8, y no vuelve al cielo de la tarde de Madrid hasta finales de 2027. Si madrugas y ves un punto blanquísimo que no se mueve, es ella.

Desde el hemisferio sur los planetas son los mismos y el mes también, pero cambia la dirección: en Buenos Aires, Júpiter sale en marzo de 2027 al noreste en vez de al este.

Un punto muy brillante, fijo y que no titila al anochecer es un planeta. Si es mucho más brillante que todo lo demás, Júpiter o Venus.

Hay satélites que no se mueven, pero no los vas a ver

Existen: los geoestacionarios, los de la televisión y muchos de comunicaciones. Dan la vuelta a la Tierra en lo mismo que tarda ella en girar, así que desde el suelo se quedan siempre en el mismo punto del cielo.

Pero están a 35.786 kilómetros, casi ochenta veces más lejos que un Starlink. Como contamos en a qué altura están los satélites, un Starlink subido a esa altura llegaría unas 6.300 veces más apagado. Sin telescopio, no se ve ninguno.

Si es un punto quieto que se ve a simple vista, no es un satélite.

Para la próxima vez, la chuleta

Lo que viste Lo que casi seguro era
Un punto que avanza recto y en un minuto se aleja del tejado Un satélite
Una fila de puntos iguales que avanzan juntos Un tren de Starlink recién lanzado
Un punto que vaga a tirones cuando lo miras fijo Una estrella, y tu ojo
Un punto que titila y cambia de color, alto en el cielo Una estrella
Un punto muy brillante, fijo y sin titilar, al anochecer Un planeta: Júpiter, Saturno o Marte
Un punto blanquísimo y quieto antes de amanecer Venus

Compáralo con un tejado y espera un minuto: es la prueba que no falla.

En cuatro líneas

  • Las estrellas se mueven, pero unas 215 veces más despacio que un satélite: en un minuto, media Luna.
  • Si se mueve a tirones cuando la miras fija, es tu ojo y no la estrella.
  • Si brilla mucho, fija y sin titilar, es un planeta, no un satélite.
  • Ningún satélite que se vea a simple vista está quieto.

Y si lo que quieres es ver satélites a propósito, en la lista de ciudades está la hora del próximo paso.

Sigue leyendo

← Todas las entradas Ver cuándo pasan por tu ciudad