Cuánta basura espacial cae a la Tierra y dónde cae
Cada vez que aparece un trozo de cohete en un campo, la noticia da a entender que llueve chatarra del cielo y que cualquier día le toca a alguien. Lo primero es verdad: cae mucha, y cada vez más. Lo segundo no. Casi todo lo que cae se quema antes de llegar abajo, y de lo poco que llega, casi todo acaba en el mar.
Lo que sí merece la pena saber es qué trozos son los que aguantan, porque no son los que uno imagina. Y qué hacer si te encuentras uno.
Cuánta basura espacial cae a la Tierra, más de tres objetos grandes al día
Más de tres satélites o etapas de cohete enteros al día, de media. Es la cifra del informe de la Agencia Espacial Europea sobre el estado de la órbita, publicado en septiembre de 2026, y no cuenta los tornillos ni las astillas: cuenta objetos completos.
Una buena parte son Starlink. Entre el 1 de enero y el 17 de octubre de 2026 volvieron a entrar en la atmósfera 439, según Orbital Radar, y KeepTrack llevaba una cuenta parecida, 432 hasta el 8 de octubre. Sale a uno y medio al día, unos diez a la semana.
Y no caen por accidente. Un Starlink al final de su vida se deja caer a propósito, como contamos en cuánto dura un satélite Starlink.
Entre los objetos grandes que caen cada día, cerca de la mitad son Starlink, y lo hacen porque SpaceX los tira.
Lo que llega al suelo son los depósitos de los cohetes, no los satélites
Lo que llega entero suelen ser depósitos de combustible de las etapas de los cohetes. Al entrar en la atmósfera, un objeto va a unos 27.000 kilómetros por hora, y el aire que tiene delante se calienta tanto que funde casi todo. Casi, porque el acero y el titanio aguantan mucho más que el aluminio. Y los depósitos de los cohetes se hacen de eso, porque tienen que soportar presión.

El depósito principal de la segunda etapa de un cohete Delta 2, unos 250 kilos de acero inoxidable, en un campo cerca de Georgetown (Texas) el 22 de enero de 1997. Atravesó la atmósfera casi entero. Foto: NASA, dominio público.
Un Starlink es lo contrario: está hecho para deshacerse entero. Es lo que SpaceX defiende desde siempre. En 2023 la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos lo puso en duda en un informe que suponía, por prudencia, que de cada satélite podían llegar al suelo tres trozos de unos 300 gramos. SpaceX contestó, según recogió Space.com, que para entonces había bajado 325 sin un solo resto encontrado. El propio informe admitía que, si SpaceX tenía razón, el riesgo apenas cambiaba.
Lo peligroso que cae del cielo es un depósito de acero de un cohete, y un Starlink está pensado para no dejar nada.
Dónde cae la basura espacial, casi siempre en el mar
En el mar, sobre todo porque hay mucho más mar que tierra: algo más de dos tercios del planeta es agua, y buena parte de la tierra está vacía. Además, las etapas de cohete que todavía pueden maniobrar se tiran a propósito sobre el Pacífico Sur, lejos de cualquier costa. Según la misma ESA, ya van dos años seguidos en que bajan más etapas así que sin control.
Pero de vez en cuando cae algo en tierra, y España tiene su caso. En noviembre de 2015, dos pastores encontraron en el paraje de Cagitán, en Mula (Murcia), una esfera de casi un metro envuelta en un aislante negro. Días después apareció otra más pequeña cerca de Calasparra, y una tercera en Elda (Alicante). La Guardia Civil activó su protocolo de riesgo químico y radiológico, descartó explosivos y radiación, y sus fuentes hablaron de depósitos auxiliares de combustible de un cohete. Lo contaron Público y Phys.org.
El último caso sonado es de este verano. El 3 de julio de 2026 aparecieron seis esferas negras en Forrest Beach, en la costa de Queensland (Australia), y la Agencia Espacial Australiana concluyó que eran depósitos a presión de un cohete, según El Español.
Las bolas negras que aparecen en el campo son casi siempre lo mismo: depósitos esféricos de cohete, que son de lo poco que aguanta la caída.
Puede caerte basura espacial encima, pero solo le ha pasado a una persona
Que se sepa, a una sola en toda la historia. Lottie Williams paseaba de madrugada por un parque de Tulsa (Oklahoma) el 22 de enero de 1997 cuando un trozo ennegrecido de unos 13 centímetros, ligero como una malla de fibra, le dio en el hombro y rebotó. No se hizo nada. Lo recogen Guinness World Records y la cadena pública PBS.
Era de la misma etapa de cohete que dejó el depósito de la foto en Texas esa misma noche. La diferencia entre un trozo y otro es la que hay entre un susto y una desgracia, y por eso se lleva la cuenta.
Las cifras de riesgo se hacen de dos maneras, y conviene no mezclarlas:
| La pregunta | La respuesta | Quién la da |
|---|---|---|
| ¿Que le toque a alguien, en cualquier parte, con un objeto concreto? | No se lanza nada si pasa de 1 entre 10.000 | La NASA, desde 1995, y muchas agencias después |
| ¿Que te toque a ti en un año? | Menos de 1 entre 100.000 millones | La ESA |
| ¿Y comparado con un rayo? | Un rayo es unas 60.000 veces más probable | La ESA |
La primera fila es el límite que se ponen las agencias para cada lanzamiento, y no siempre se cumple: el riesgo de que a alguien, en algún lugar, le caiga algo va subiendo con tanto tráfico. La segunda es la tuya. Las cifras de la ESA salen de su página sobre reentradas y de la que publicó por la caída del satélite ERS-2, que recogió Live Science.
El riesgo de que la basura espacial le caiga a alguien crece; el de que te caiga a ti sigue siendo de los más pequeños que existen.
Qué hacer si encuentras un trozo de basura espacial, no tocarlo y llamar al 112
No lo toques, no te lo lleves y llama al 112. Un depósito de cohete puede guardar restos de hidracina, un combustible tóxico y corrosivo que quema la piel y no se ve ni se huele. Es justo lo que advirtieron las autoridades australianas con las esferas de julio.
Lo que sí ayuda es hacer fotos desde un par de metros, apuntar el sitio exacto y la hora a la que lo encontraste, y no dejar que se acerquen niños ni perros. En Murcia, en 2015, fue la Guardia Civil quien se los llevó.
Y si un trozo te rompe el tejado, paga un país, no una empresa. El Convenio sobre responsabilidad por daños causados por objetos espaciales, de 1972, hace responsable al país desde el que se lanzó el objeto, y por los daños en el suelo responde siempre, haya tenido culpa o no. La reclamación va de gobierno a gobierno.
Un trozo de cohete en el suelo se mira de lejos: lo que lleva dentro puede ser más peligroso que el golpe.
Los Starlink que están cayendo ahora son casi todos de 2020
En los datos orbitales que descargamos de CelesTrak el 30 de octubre de 2026 había 48 Starlink por debajo de 300 kilómetros que no eran de un lanzamiento reciente, es decir, que iban de bajada. Y 28 de ellos eran de 2020, de la primera generación. Tienen seis años, y un Starlink está pensado para durar unos cinco.
Esos mismos datos dicen a qué ritmo bajan. Como el aire es más espeso cuanto más abajo, frena más, y cada kilómetro que pierden hace que pierdan el siguiente más deprisa:
| Altura | Satélites de bajada | Lo que bajan al día, de mediana |
|---|---|---|
| De 300 a 330 km | 37 | 0,7 km |
| De 270 a 300 km | 27 | 1,3 km |
| De 240 a 270 km | 16 | 3,1 km |
| De 200 a 240 km | 5 | 5,0 km |
Calculado con la frenada que lleva cada satélite en sus datos de ese día, que cambia con la actividad del Sol, así que es una medida de esa semana y no una ley. Sumando los tramos, de 330 kilómetros al final hay unos tres meses. Por debajo de 200 ya no queda ninguno en los datos, porque ahí duran pocos días.
La basura que deja Starlink no se queda arriba: tarda unos tres meses en caer de 330 kilómetros al fuego, y cada vez más deprisa.
En cinco líneas
- Caen más de tres objetos grandes al día, y cerca de la mitad son Starlink que SpaceX tira a propósito al final de su vida.
- Casi todo se quema por el camino. Lo que llega al suelo suelen ser depósitos de acero o titanio de los cohetes, no satélites.
- Casi siempre cae en el mar, pero en 2015 cayeron tres esferas de cohete en Murcia y Alicante.
- Solo hay una persona conocida a la que le haya dado un trozo, en 1997, y no se hizo nada. Para ti, en un año, el riesgo es menor que 1 entre 100.000 millones.
- Si encuentras uno, no lo toques y llama al 112: puede llevar dentro combustible tóxico.
Y si prefieres ver un Starlink mientras todavía está arriba, la hora a la que pasa por tu ciudad está en la lista de ciudades.