Tren Estelar

Gafas de eclipse homologadas y filtro solar para telescopio

Se suele pensar que unas gafas de eclipse, cuanto más oscuras, más seguras. En agosto de 2026, días antes del eclipse del 12, las autoridades de consumo retiraron de la venta seis modelos, y no por dejar pasar demasiada luz: por dejar pasar demasiado poca. Con ellas puestas no se encontraba el Sol, y quien no lo encuentra se las quita para buscarlo, como explicaron la OCU e Infobae. Unas gafas buenas no son las más oscuras: son las que cumplen la norma por los dos lados.

El 2 de agosto de 2027 hay eclipse total en el sur de España y parcial en el resto, y las gafas se llevan más de dos horas. Aquí va cómo reconocer unas buenas, qué se ve con ellas, por qué no sirven detrás de unos prismáticos y qué filtro va delante de cada aparato.

Cómo saber si unas gafas de eclipse están homologadas

Unas gafas de eclipse están homologadas si cumplen la norma ISO 12312-2, llevan el marcado CE y dicen quién las fabrica, y eso se comprueba en la caja, no mirando por ellas. La OCU pide siete cosas:

  • Que digan que son para mirar el Sol.
  • El marcado CE.
  • El nombre del fabricante, en las gafas, la caja o los papeles.
  • Una dirección en la Unión Europea.
  • El número de lote.
  • Instrucciones y advertencias.
  • La referencia a la norma, EN ISO 12312-2:2015.

Que pongan «ISO» tampoco basta. La Sociedad Astronómica Americana recuerda que no existe un «certificado ISO»: el fabricante solo puede decir que las cumple si lo ha comprobado un laboratorio acreditado. En las tiendas en línea hay anuncios con el número de la norma mal escrito, y eso ya dice bastante.

Lo que mide la norma es cuánta luz pasa, con un máximo y un mínimo: como mucho el 0,0032 % y como poco el 0,000061 %, según la tabla que reproduce la Universidad Estatal de Cleveland. Es decir, entre una de cada 31.000 partes de la luz y una de cada 1,6 millones. Las retiradas en 2026 se quedaban por debajo del mínimo.

Lo que se mira es la caja: norma, CE, fabricante y lote; por los cristales no se nota nada.

Por unas gafas de eclipse, el Sol se ve como una luna llena

El Sol entero da unas 400.000 veces la luz de la luna llena, la cifra que usamos en el eclipse de 2027. Multiplicada por lo que deja pasar cada filtro, sale cómo se ve el Sol a través de él. Son cuentas nuestras:

Por dónde miras El Sol se ve con la luz de
Unas gafas en el límite más claro de la norma unas 13 lunas llenas
La lámina de las fichas, 0,000167 % dos tercios de luna llena
Unas gafas en el límite más oscuro un cuarto de luna llena
Un filtro ND1000 de fotografía unas 400 lunas llenas

Las gafas buenas, por tanto, dejan el Sol como una Luna amarilla o naranja, cómoda de mirar. Las que pasan del mínimo lo apagan tanto que cuesta encontrarlo.

Y eso explica la regla de quitárselas. La NASA dice que solo se quitan cuando por ellas ya no se ve nada del Sol. En Sevilla, que llega al 98,4 %, en el máximo queda la luz de unas 4.000 lunas llenas. Por las gafas, eso es un hilo de Sol que sigue brillando más que Venus, así que en Sevilla no te las quitas en toda la mañana. Dentro de la franja total, en cambio, lo único que queda es la corona, con la luz de una luna llena: por las gafas no se ve nada, y es entonces cuando se quitan.

Si por las gafas ves algo del Sol, por poco que sea, no te las quites.

Las gafas de eclipse no caducan, pero un rasguño las inutiliza

Las gafas de eclipse que cumplen la norma no caducan: duran hasta diez años bien guardadas, según la Sociedad Astronómica Americana, y la NASA dice que sin daños se pueden usar indefinidamente, como recoge eclipse2024.org. El aviso de «caducan a los tres años» que se lee en algunas es de filtros antiguos.

Lo que sí las inutiliza es el uso. Antes de cada eclipse se miran contra una bombilla buscando rasguños, arrugas o agujeritos, y si tienen uno solo, a la basura: es lo que piden la OCU y Live Science. Se guardan planas, en un sobre, lejos del calor y la humedad.

Si tienes unas de las dos millones que repartieron gratis la ONCE y el Ministerio de Ciencia para el eclipse de 2026, te valen para el de 2027 si siguen enteras. Un reparto nuevo para 2027 no está anunciado; lo que hay es un real decreto del 7 de octubre de 2026 que financia a la Fundación ONCE para la protección de los ojos en los tres eclipses, el de 2026, el de 2027 y el de 2028.

Unas gafas sin un rasguño valen para los tres eclipses; con uno, para ninguno.

En el eclipse anular de 2028 no te las quitas ni un segundo

El 26 de enero de 2028, poco antes de anochecer, la Luna pasa por delante del Sol sin llegar a taparlo: queda un anillo. Según el IGN, la franja del anillo cruza casi toda Andalucía, el sur de Extremadura, Castilla-La Mancha, Murcia y la Comunidad Valenciana, y en América pasa por Ecuador, Perú y Brasil. En un anular no hay ningún momento en que se pueda mirar sin protección, dice la NASA.

Lo hemos calculado con las efemérides DE421, como el de 2027. Lo que queda del Sol en el anillo es su borde, que brilla menos que el centro, y aun así en Sevilla son unas 49.000 lunas llenas. Con el Sol tan bajo, el aire se lleva unas cuatro partes de cada cinco, y siguen quedando unas 9.000: más del triple que en Sevilla en el máximo de 2027, contando el aire igual. Desde algunas de nuestras ciudades:

Ciudad Anillo desde Dura Altura del Sol
Sevilla 17:52 7 min 14 s 8°
Córdoba 17:52 7 min 11 s 6°
Valencia 17:53 7 min 3°
Granada 17:54 5 min 18 s 6°
Málaga 17:54 4 min 53 s 7°
Cuenca (Ecuador) 8:35 6 min 23 s 32°
Manaos (Brasil) 10:24 7 min 7 s 61°

Sevilla, Córdoba y Valencia coinciden con los siete minutos que da el IGN. En España el Sol estará muy bajo, hacia el suroeste: hará falta un horizonte despejado por ese lado. Madrid capital se queda en el borde, fuera del anillo en nuestro cálculo.

Las gafas de 2027 se guardan: en enero de 2028 vuelven a hacer falta, y esa vez del principio al final.

El cristal de soldador sirve para ver el eclipse si es del 12 al 14

Un cristal de soldar sirve si es del número 12 o más oscuro, según la NASA, y muchos de los que se usan para soldar son más claros. La revista Astronomy lo resume así: el 12 deja el Sol algo deslumbrante, el 14 a mucha gente le parece demasiado oscuro, y el 13, el preferido, es el más difícil de encontrar. La norma de las gafas va justo del 12 al 15 de esa misma escala, dice la Sociedad Astronómica Americana.

Lo que no sirve ni para un vistazo, según la OCU: gafas de sol, por oscuras que sean, radiografías, cristales ahumados, discos compactos ni ningún invento casero.

Un cristal de soldar vale si lleva grabado un 12, un 13 o un 14; sin número, no.

Detrás de unos prismáticos, las gafas reciben la luz de cien soles

Si miras el Sol por un telescopio o unos prismáticos, toda la luz que recoge la lente se concentra en tu ojo, y unas gafas de eclipse puestas detrás no aguantan ese calor. La NASA pide no usarlas nunca con prismáticos, telescopios ni cámaras, porque esa luz concentrada daña el filtro y llega al ojo.

Cuánto se concentra es fácil de calcular: detrás del ocular, la luz va tantas veces más concentrada como el cuadrado de los aumentos. Unos prismáticos de 10 aumentos la concentran cien veces: el trocito de gafa por el que pasa recibe la luz de cien soles. Unos de 15, la de 225. Un telescopio a 45 aumentos, la de unos 2.000.

Por lo mismo son peligrosos los filtros que traen algunos telescopios baratos para enroscar en el ocular, como contamos en el telescopio para niños. Ese cristal está donde el telescopio enfoca la imagen del Sol, y ahí la luz va así de concentrada, según nuestras cuentas:

Telescopio Sol en el ocular Luz concentrada
70/900 8 mm unos 70 soles
203/1218, el Dobson de 200 11 mm unos 320
70/400 4 mm unos 350
76/300 3 mm unos 740

Es lo que hace una lupa con un papel, con un cristal pegado al ojo.

Unas gafas de eclipse son para los ojos solos; cualquier aparato lleva su filtro delante.

Filtro solar para telescopio y prismáticos, siempre en la boca del tubo

Un filtro solar de verdad tapa toda la entrada de luz por delante, de modo que al aparato le llega ya rebajada, igual que a tus ojos con unas gafas. Así lo piden la Sociedad Astronómica Americana y la NASA, y la primera llama peligrosos a los que van detrás, en el ocular.

Una mujer mira por un telescopio Celestron de tubo ancho y corto apuntado al cielo, con la boca del tubo tapada por un filtro solar blanco. A su lado, una guarda del parque nacional, en un día despejado del desierto

El eclipse parcial del 23 de octubre de 2014 en el Parque Nacional de Joshua Tree, por un telescopio con el filtro solar en la boca del tubo. Foto: NPS/Cathy Bell, dominio público.

Hay dos maneras de tenerlo:

  • Un filtro montado, hecho a la medida de un telescopio. El Dobson de 200 milímetros de Bresser ya trae el suyo, y para el NexStar 8SE del telescopio GoTo Celestron hace uno a su medida.
  • Una lámina para recortar, que es el filtro solar casero que sí vale. Se corta con al menos diez milímetros de margen por cada lado, se pone con la cara plateada hacia el Sol y se sujeta con cinta para que no se mueva ni deje un hueco, como indica el fabricante de la de las fichas.

En unos prismáticos van dos, uno en cada lente, y los dos puestos aunque mires por uno: el otro lado concentra el Sol igual. Y antes de cada uso, la lámina se mira contra una bombilla, como las gafas.

Cuidado al buscarlo: al pedir un filtro solar para prismáticos, entre lo primero que sale hay filtros UV de fotografía, que son transparentes y no quitan casi nada de luz.

El filtro va delante, tapa toda la lente y se revisa a contraluz cada vez.

En el móvil bastan unas gafas delante, y un ND1000 no es un filtro solar

Para el móvil basta con poner delante de la cámara unas gafas de eclipse o un trozo de lámina siempre que no sea la totalidad: es lo que recomendaba la NASA en el eclipse de 2024, según la cadena WCAX. Sin nada delante, el sensor puede quedar dañado. Con el móvil en un trípode y la lámina sujeta con cinta, tienes las manos libres para las gafas.

Una cámara con teleobjetivo necesita el filtro en la boca del objetivo, como un telescopio. Y aquí está la trampa: un filtro ND1000 de fotografía, de los que se usan para alargar una foto de día, deja pasar el 0,1 % de la luz, unas 30 veces más de lo que admite la norma. Con él puede que salga la foto, pero por el visor de una réflex no se mira.

Un ND1000 sirve para alargar una foto de día, no para mirar el Sol.

Sin gafas, el eclipse se mira en el suelo

Sin gafas, el eclipse se ve proyectándolo: un agujerito en una cartulina deja pasar una imagen del Sol que se ve en el suelo, dándole la espalda, como explica la NASA. A un metro del suelo el Sol sale de un centímetro, y a dos metros, de dos: son cuentas nuestras. Un colador hace decenas a la vez, y los huecos entre las hojas de un árbol, cientos. En pleno eclipse, cada uno es una media luna.

Un agujero en una cartulina no necesita filtro, porque no miras al Sol: miras el suelo.

Con un filtro solar, las manchas del Sol se ven todo el año

Un filtro solar no es solo para los eclipses. Con él puesto se ven las manchas del Sol, y estos años sigue habiendo muchas: su actividad tuvo el máximo en octubre de 2024 y desde entonces baja poco a poco, según el Observatorio Real de Bélgica, que lleva la cuenta, y la Oficina Meteorológica británica.

Una mancha del tamaño de la Tierra mide 17,6 segundos de arco vista desde aquí, y el ojo distingue un minuto, que son 60. Por las gafas solo se distinguen, más o menos, los grupos de más de tres Tierras y media; con unos prismáticos de 10 aumentos, ya una mancha como la Tierra. Son cuentas nuestras.

Y si por casualidad cruza un Starlink, se ve menos aún. Uno justo encima, a 465 kilómetros, mide unos 13 segundos de arco, como contamos en cuánto mide un satélite Starlink, y tarda poco más de medio segundo en cruzar el Sol.

Un filtro solar no se guarda después del eclipse: sirve para mirar las manchas cualquier día despejado.

Tres compras para mirar el Sol

Las gafas, para todos los que vayan a mirar; la lámina, si ya tienes unos prismáticos o un telescopio pequeño; y los prismáticos solares, si no tienes nada y quieres ver manchas.

No los hemos probado: están elegidos por sus datos, de la ficha del fabricante o de dos tiendas que coinciden. Los tres son de fabricantes que están en la lista de la Sociedad Astronómica Americana.

Primero las gafas, una por persona; el filtro, solo para el aparato que ya tengas.

En resumen

  • Ni más oscuras ni más claras: la norma pone un máximo y un mínimo, y en 2026 se retiraron gafas por quedarse por debajo.
  • Se comprueba en la caja: EN ISO 12312-2:2015, CE, fabricante, dirección en la UE y lote.
  • No caducan, pero un rasguño o un agujerito las tiran; las de 2026 valen si siguen enteras.
  • Si por las gafas ves algo del Sol, no te las quites: en Sevilla, en toda la mañana del 2 de agosto de 2027, y en el anular de 2028, en ningún momento.
  • Nunca detrás de unos prismáticos o un telescopio: diez aumentos concentran la luz de cien soles.
  • El filtro de un aparato va delante, tapando toda la lente; el que se enrosca en el ocular, a la basura.

Y lo que se ve de noche no necesita filtro: en la lista de ciudades está la hora de cada paso de los Starlink.

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